SOLUCION: DEMOCRACIA EVOLUTIVA
Con el presente escrito no pretendo discutir
si en las elecciones las listas deben ser abiertas o cerradas, o si los votos
tienen que ser por circunscripción única o si se debe aplicar la ley d’Hont. Esa es otra discusión.
Lo que pongo en discusión es si, una vez
emitido nuestro voto y otorgada la confianza a un partido o persona, si esta
confianza se ha de mantener a toda costa durante el periodo electoral, haga/n
lo que haga/n el/los elegidos o si hay otras soluciones posibles.
Resulta evidente que elegido un gobierno con
mayoría absoluta, aunque pierda la confianza de la ciudadanía, es prácticamente
imposible modificar el resultado de la elección, salvo que el propio gobierno
considere que debe dimitir y convocar elecciones.
Incluso, el gobierno elegido en función de un
programa electoral, puede incumplir el programa o gobernar haciendo exactamente
lo contrario de lo prometido, sin que el pueblo tenga ninguna herramienta legal
que le permita poner fin a ese gobierno.
Lo que yo propongo es que si el gobierno
traiciona el voto de sus electores, éstos puedan variar su voto, en cualquier
momento.
¿Cómo se podría establecer este sistema?
Lo primero es que las votaciones deberían
efectuarse por medios electrónicos, que permitan que los votos queden grabados.
En cuanto a medios electrónicos y la
programación de los mismos, no debería existir problema alguno y en cualquier
caso serían problemas técnicos solucionables.
Deberán existir, puestos electorales
permanentes, donde cualquier ciudadano podrá ir a modificar su voto,
preferiblemente establecidos en juzgados de paz, registros civiles, u otros
organismos del estado dependientes del poder judicial.
En cuanto a fiabilidad y mantenimiento del
carácter secreto de los votos debe quedar en manos de un organismo autónomo del
estado que garantice la fiabilidad y el secreto, y que sea totalmente
independiente del poder ejecutivo y del poder legislativo, por lo que debería
quedar enclavado dentro del Poder
Judicial (también totalmente autónomo, pero esto tampoco es objeto de esta
discusión).
¿Cómo funcionaría el sistema?
Una
vez celebradas las elecciones, formadas las Cortes, elegido Presidente del Gobierno
y formado el Gobierno, cualquier ciudadano descontento con la actividad
desarrollada por aquél a quien votó (ya sea partido o diputado) podrá acercarse
a un puesto electoral y modificar su
voto.
Esta modificación surtirá efecto, junto con
las de otros votantes, en periodos de tiempo previamente aprobados (anual o
semestralmente) cuando se efectúe un recuento oficial que tenga efectos
electorales, es decir, que modificará los
diputados electos, recomponiendo la formación del Congreso o el Senado, e
incluso, si se diera el caso, podría modificar el Gobierno, por decisión del
Congreso.
Entre los recuentos con efectos electorales,
se pueden efectuar recuentos, sin efectos electorales, con carácter periódico
(semanal, quincenal, mensual) solo para información a los propios diputados o
senadores, de tal forma que puedan conocer las preferencias del pueblo
soberano.
Esto supondría que diputados y senadores
tendrían que votar en función de las preferencias de sus electores si quieren
conservar su escaño, por lo que la distancia ideológica entre los diputados y
sus electores debería desaparecer.
Ventajas e inconvenientes del sistema
Inconvenientes:
- Sólo la madurez del electorado evitaría los gobiernos populistas (si estos son un error) o el gobierno de los demagogos.
- Habría que garantizar el secreto del voto incluso en situaciones excepcionales.
- Se tendría que evitar la tendencia de los gobiernos a gobernar a corto plazo.
Ventajas:
- No habría ningún gobierno que pudiera gobernar de espaldas a sus electores.
- Los gobiernos podrían ser elegidos para plazos mayores (7 años) favoreciendo el gobierno de “Estadistas”.
- Los programas de gobierno pasarían a ser, realmente, parte fundamental de la política.
- Los programas de gobierno dejaría de ser “cerrados” ya que el pueblo, aun aprobando el programa en su conjunto, podría desaprobar partes del mismo.
- Los gobiernos tendrían que explicar muy bien al pueblo las razones de sus decisiones, sobre todo de las decisiones duras o comprometidas, para que el pueblo las respaldara.
- Cualquier sospecha de corrupción en el gobierno provocaría su caída en un plazo más o menos inmediato y ya señalado.
- Fomentaría el interés del pueblo por la política al existir una posibilidad de actuación a corto plazo.
- Se fomentaría la consulta popular (vinculante o no) en los grandes
temas de la política.
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